Viviendas colaborativas

¿Quién dijo que compartir vivienda es solo para estudiantes?

La realidad es que esta forma de vida, las viviendas colaborativas o cohousing, no atiende a edad o situación.

El origen de esta idea se remonta a los años 60 en los países nórdicos, desde donde pasó a Estados unidos en los 80. Su tradición en el norte de Europa es más amplia que en el sur. Por ejemplo, en Dinamarca el 10% de las comunidades funcionan así, y en Suecia llega incluso al 35%.

Sin embargo es todavía reciente en España, aunque el concepto empieza a tener reconocimiento.

Se trata de las viviendas colaborativas y autogestionadas donde amigos, vecinos o conocidos deciden unirse para compartir y disfrutar de espacios comunes manteniendo la independencia en sus propias casas.

¿Por qué tener una lavadora en cada casa, si es posible tener lavandería comunitaria? ¿Y por qué no contar con un servicio de asistencia sanitaria en el edificio?  ¿O por qué no disponer de un lugar de juegos para los niños del edificio?  

La iniciativa de las viviendas colaborativas puede ser una gran ayuda para el cuidado de los niños para una mejor conciliación o incluso apostar por una forma diferente de crianza. También permite compartir las tareas domésticas, liberando mucho tiempo para hacer otras cosas y reduciendo gastos.

Viviendas colaborativas (unshplash)

Además las viviendas colaborativas son una gran alternativa a las residencias, que son por lo general, lugares fríos e impersonales, donde la dependencia casi total y donde todo está pautado. Por otro, lado suelen tener un costo muy elevado, que hace que muchas familias no puedan permitirse pagar.

Viviendas colaborativas (unshplash)

Hoy en día son muchas las viviendas colaborativas en nuestro país, como pueden ser “Etxekoop”, “Cohousing Verde” “Convivir” o “Housekide”o Aletxa. Este último por ejemplo, es un proyecto de cohousing que el colectivo Cover está desarrollando en un pequeño pueblo de Álava. Es un proyecto de rehabilitación de un caserío de finales del siglo XVIII.

¿Todavía te quedan dudas?

Hagamos un repaso sobre otros de los beneficios de las viviendas colaborativas.

  • Se desarrolla el sentimiento de comunidad, y el de autogestión
  • Se define de forma conjunta del reglamento de copropiedad y se selecciona entre todos el diseño de las viviendas
  • Su precio es más rentable
  • No existen hipotecas individuales: No existen hipotecas ni contratos con bancos, sino concesiones comunitarias y financiaciones puntuales para las cuotas de entrada.
  • Tienen apoyo por parte de las administraciones públicas
  • El derecho de uso no puede ser embargado: es a perpetuidad y se transfiere a herederos. La cesión de uso es una forma de tenencia donde la propiedad es de la cooperativa y la persona tiene el derecho de uso. Un derecho que se puede heredar, transmitir y vender, pero siempre a través de la cooperativa. Evita la especulación ya que en los estatutos se fija el precio de transmisión de la participación y del derecho de uso.

Ahora que ya conoces esta alternativa, cuéntanos ¿Cual es tu forma de vida ideal?

Si te animas, y quieres vender tu casa para formar con tus amigos una Vivienda colaborativa, en La Hormiguita Real Estate,  compramos tu piso ¡en sólo 7 días!

 

Deja un comentario